RESOLUÇÃO DA OFICINA SOBRE UNIVERSIDADE PÚBLICA - ESPANHOL

INFORME DE TRABAJO DEL

TALLER LATINOAMERICANO EN DEFENSA DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA

CONTRA EL NEOLIBERALISMO

AL IX FORO DE SÃO PAULO

Recinto Universitario Rubén Darío de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua

Managua, 17 y 18 de febrero de 2000.

Asistentes: 101

Ponencias presentadas: 22

Otras ponencias enviadas: 8

La universidad pública, centro neurálgico de la vida intelectual en los países latinoamericanos, ha sido un espacio en el que se han generado y han tenido cabida visiones que conjugaron las aspiraciones sociales de nuestros pueblos. Ha sido una institución estratégica no solo en la perspectiva académica sino como legado histórico en la recuperación y enriquecimiento de una cultura latinoamericana.

Hoy, este espacio de reflexión y creación social está en un proceso de destrucción y reestructuración para hacerlo funcional al proyecto de los grandes intereses propietarios nacionales y transnacionales. Y a pesar de que estamos ante un fenómeno que tiene más de una década, no ha sido comprendido cabalmente por las comunidades universitarias ni se han articulado respuestas claras y eficaces para enfrentarlo.

La reestructuración de la universidad, promovida por los organismos internacionales como el Banco Mundial, el BID y la OCDE y llevada a cabo a través de los gobiernos, es profunda e integral, y afecta tanto sus actividades sustantivas como las relaciones entre sus miembros, y entre ella y la sociedad.

Como pivote de estas transformaciones, en el centro de la estrategia dominante está la drástica reducción del presupuesto del Estado para las universidades públicas, tanto en términos relativos como absolutos, con lo cual se las empuja a un proceso de privatización de su financiamiento y se las somete a presiones y decisiones del gran capital. Asimismo, las acciones gubernamentales tendentes a debilitar las formas colegiadas y democráticas del gobierno universitario favorecen usos discrecionales y patrimonialistas de los recursos, que refuerzan la conformación de elites privilegiadas en las instituciones.

En ese marco se ataca la gratuidad de la educación superior, se reducen los salarios de los trabajadores universitarios y se condiciona a los académicos a obtener ingresos extra salariales y extra institucionales, mediante la mercantilización, degradación y estratificación del trabajo académico.

Con estas presiones financieras se le imponen a las universidades públicas contenidos, orientaciones y destinatarios en docencia, investigación y en la difusión de la cultura, lo que se ejecuta a través de un complejo sistema de evaluación y acreditación externas, que atenta de manera directa contra la autonomía universitaria. No se trata solo de un problema financiero y administrativo, sino de la gestación de un profundo proceso de transformaciones ideológicas, valóricas y epistemológicas que apuntan a la legitimación de las visiones y proyectos más conservadores en la sociedad, y a la utilización de la comunidad universitaria como instrumento de control social y político.

El buscado empequeñecimiento material y científico de las universidades públicas responde al desinterés de los sectores dominantes por la creación, innovación y adaptación de ciencia y tecnología autónomas en América Latina con el fin de preservar el monopolio de las mismas en los centros capitalistas, y a sus intenciones de mantener a nuestras instituciones como centros de conocimiento subsidiarios de esa realidad.

Al mismo tiempo, con el argumento de la contracción presupuestal, se restringe el ingreso y permanencia de los estudiantes, provocando una selección elitista del acceso a la educación superior, con lo que las universidades públicas intervienen como reproductoras de la exclusión y desigualdad sociales.

Todas estas transformaciones han ido cristalizándose en una normatividad jurídica nueva y en la creación de órganos gubernamentales suprauniversitarios de dirección, con los que se han ido expropiando las facultades de decisión autónoma a las universidades, bajo el pretexto de la racionalización administrativa. Con esas estructuras, los sectores dominantes, representados en los gobiernos, orientan directa y autoritariamente el quehacer universitario. Ejemplo de esto es el actual proyecto de Ley de Educación Superior en República Dominicana, así como la aprobada hace algunos años en Argentina y las normas e instituciones que se han ido constituyendo en México y otros países.

Los rechazos a estos cambios radicales en las universidades han surgido principalmente de movimientos estudiantiles, que son sometidos a intensas represiones con heridos, muertos y encarcelados, como en Argentina, Chile, Nicaragua, entre otros, y actualmente en México, donde quedan más de 250 presos políticos universitarios (de un total de mil detenidos) y se han girado otras 432 órdenes de aprehensión. La violencia autoritaria contra las luchas universitarias se observó el pasado enero, cuando la policía asaltó durante 48 horas los recintos de las universidades Central de Quito y Cuenca, en Ecuador. En Colombia, los paramilitares han secuestrado y asesinado a profesores dentro de las instalaciones universitarias. Víctimas de la represión también son los sindicatos universitarios que resisten las políticas de disgregación, "flexibilización" laboral y topes salariales.

Frente a esta realidad, las fuerzas contrarias al neoliberalismo no logran articular programas y acciones que contrarresten las medidas liquidacionistas de la universidad pública. Parte importante de los intelectuales universitarios han renunciado a ejercer el caracter liberador de la ciencia, amoldándose a las condiciones y objetivos que los sectores dominantes le asignan a la universidad pública, con lo cual, actúan como ejecutores y reproductores de esas estrategias. Por su parte, las fuerzas políticas de izquierda han desatendido el papel estratégico de la universidad pública en la construcción de un proyecto alternativo de sociedad.

Sin la asunción de estos desafíos, estaremos obstaculizando las transformaciones que reclama nuestra región.

Por este motivo, los asistentes a este Taller, académicos, estudiantes, sindicalistas e integrantes del personal directivo de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Universidad Nacional Agraria (Nicaragua), Universidad Nacional de Ingeniería (Nicaragua), Consejo Nacional de Universidades de Nicaragua, Universidad de El Salvador (El Salvador), Universidad Centro Americana (Managua), Consejo Superior de Universidades de Centroamérica, Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, (Colombia), Universidad de Buenos Aires (Argentina), Universidad Nacional de Rosario (Argentina), Universidad Nacional del Centro (Argentina), Universidad de Luján (Argentina), Universidad de São Paulo (Brasil), Universidad Autónoma de Santo Domingo (República Dominicana), Universidad de La Habana (Cuba), Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco (México), Universidad Autónoma de Zacatecas (México), Universidad Autónoma de Guerrero (México), decidimos:

1. Convocar a las fuerzas progresistas de América Latina, y particularmente en esta oportunidad a las que se expresan en el Foro de São Paulo, a multiplicar y hacer confluir los esfuerzos en la defensa de la universidad pública contra el neoliberalismo, condición necesaria para la construcción de sociedades y países justos, democráticos e igualitarios en nuestra castigada América Latina. Una universidad que garantice el acceso a los estudios superiores gratuitos porque son un derecho del pueblo, y que desarrolle investigación, docencia, divulgación de la cultura y extensión del más alto nivel, al servicio de las necesidades mayoritarias de nuestros países.

2. Constituir la Red Latinoamericana en Defensa de la Universidad Pública.

3. Promover en cada uno de nuestros países y subregiones del continente la divulgación de nuestros trabajos, debates y conclusiones.

4. Promover reuniones de esta naturaleza en cada uno de nuestros países y en las distintas subregiones, convocándonos a un nuevo Taller Latinoamericano el año próximo, que posiblemente podría realizarse en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, República Dominicana.

5. Promover en nuestras universidades la creación de Cátedras, programas y áreas de investigación de la problemática universitaria pública, en el espíritu que caracterizó a este Taller.

6. Emitir pronunciamientos públicos de solidaridad con los universitarios mexicanos, ecuatorianos, colombianos y dominicanos, y un saludo a la reunión de OCLAE (se anexan).